Esta enfermedad se conoce popularmente con varios nombres: Apoplejía, derrame cerebral, hemorragia cerebral, embolia cerebral, trombosis, infarto cerebral.

Es muy importante empezar la fisioterapia lo antes posible, ya que es un factor relevante para la recuperación del paciente.

En primer lugar, el fisioterapeuta hará una evaluación completa del paciente para identificar cuáles son las discapacidades y necesidades del paciente. El fisioterapeuta identificará las limitaciones del paciente e identificará todo aquello que el paciente es capaz de hacer.

Tras la evaluación, realizará una planificación del tratamiento de fisioterapia con unos objetivos a corto, medio y largo plazo. Durante el tratamiento, se miden los resultados para comparar la evolución del paciente respecto a la evaluación inicial.

Cada paciente es diferente, ya que las zonas del cerebro dañadas varían de una persona a otra. Por ello, la recuperación de las capacidades no es igual en todos los pacientes. Además, influyen otros factores importantes como es la edad, los factores de riesgo, y el estado general del paciente.

La fisioterapia tiene como objetivos mejorar las capacidades afectadas, recuperar el mayor grado de independencia y aumentar la calidad de vida del paciente. En este proceso, es importante la colaboración e implicación directa de la familia.

Mediante la estimulación y diferentes técnicas, los fisioterapeutas tratan las diferentes alteraciones del paciente basándose en la plasticidad neuronal. La plasticidad neuronal es la capacidad adaptativa del Sistema Nervioso para minimizar los efectos de las lesiones a través de modificar su propia organización estructural y funcional. Algunas de las alteraciones que trata un fisioterapeuta tras un ictus son:

  • Alteraciones del movimiento y de la coordinación
  • Alteraciones del tono muscular
  • Alteraciones del control postural y del equilibrio
  • Incapacidad para caminar
  • Alteraciones sensitivas
  • Trastornos cognitivos
  • Alteraciones de la función pulmonar

El fisioterapeuta también enseñará al paciente y a su familia, la forma de realizar las transferencias (cambios de postura), cómo colocarse para dormir y otras actividades de la vida diaria (AVD). Sin embargo, es importante que el paciente haga todo lo que le sea posible dentro de sus posibilidades, para estimular así su recuperación.

Otras alteraciones como son: la incontinencia, la depresión, las alteraciones del habla y el lenguaje, la alteración de la deglución (disfagia), se tratan en colaboración con el resto de profesionales del equipo.

En el domicilio, es importante que el paciente siga las instrucciones del fisioterapeuta y siga el tratamiento de fisioterapia.

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