A menudo se habla de rehabilitación utilizando el término como si fuera sinónimo de fisioterapia. Fisioterapia y rehabilitación no son lo mismo aunque sí que es cierto que la terapia física (la fisioterapia) es una parte fundamental en el proceso de rehabilitación, tanto de lesiones como tras intervenciones quirúrgicas.

Las diferentes técnicas fisioterapéuticas se emplean para tratar desde lesiones y traumas hasta patologías crónicas o problemas neurológicos. La rehabilitación física suele estar relacionada con lesiones deportivas, traumas o recuperaciones post-operatorias.

Aunque la fisioterapia está recomendada para una gran variedad de tratamientos de rehabilitación, es especialmente aconsejable en el caso de lesiones de rodilla y de hombro.

La rehabilitación de articulaciones como la rodilla o el hombro suele pasar por varias sesiones de fisioterapia y una serie de ejercicios físicos adecuados.

Tras una operación o una lesión, la articulación o el músculo afectados pierden movilidad y flexibilidad, total o parcialmente. Para recuperarlas, es necesario tener paciencia y avanzar poco a poco en el tratamiento de rehabilitación.

Cuando vemos temporalmente limitada nuestra movilidad, tendemos a forzar la parte afectada de nuestro cuerpo para volver lo antes posible a retomar nuestra vida cotidiana. Con esta actitud, no sólo no nos recuperaremos antes sino que es probable que consigamos empeorar el estado de la articulación o el músculo lesionados.

El primer paso que dará nuestro fisioterapeuta antes de decidir que técnicas son las más adecuadas para tratar nuestro problema es observar y analizar. Cada lesión y cada persona tienen características diferentes por lo que es imprescindible un diagnóstico preciso.

Como hemos comentado, la fisioterapia cuenta con un arsenal muy amplio de técnicas, adecuadas para tratar una u otra patología. Muchas veces se emplean varias técnicas a la vez ya que sirven para diferentes propósitos: relajar la musculatura, reducir la inflamación, aliviar el dolor, liberar la linfa estancada, activar la circulación de la sangre.

En el caso de la rehabilitación, la fisioterapia se emplea para recuperar la movilidad tras lesiones y operaciones quirúrgicas tales como:

  • Lesión del ligamento de la rodilla.
  • Rodilla del corredor (o síndrome de la cintilla iliotibial).
  • Tendinosis o tendinitis de rodilla, hombro o muñeca.
  • Postoperatorio tras fractura de rótula.
  • Postoperatorio tras cirugía de hombro o de rodilla.
  • Hernias discales vertebrales o lumbares.
  • Lesión de los tendones del manguito de los rotadores, aquellos que permiten que podamos mover el hombro.

Muchas de estas lesiones son propias de deportistas, pero también son bastante comunes en personas que, simplemente, están desarrollando actividades cotidianas o están sometidos a un estrés excesivo.

CategoryPadecimientos